Abajo pueden ver el lugar dónde tomábamos el desayuno, la comida y la cena. Tan sencillo pero tan lindo. Pueden ver al fondo la cocina, era un pequeño lugar ambientado de madera para poder crear platillos de toque internacional pero con un verde sabor a vida. Los animales, vimos demasiados, desde los peculiares de la región hasta los más comunes o conocidos, elefantes, búfalos, monos, leones y chitas.
Los elefantes ahora son mis preferidos, su textura, la forma de caminar, escuchar sus pasos dentro del agua y ver escenas de elefantes pequeños con su mamá fue único. El calor, si era desgastante. Viajamos en un vehículo donde podría abrirse la parte de arriba a través de ahí buscábamos y apreciábamos la vegetación y los animales.
Al principio pueden ver un paisaje arenoso y desértico pero ese sólo fue el inicio. Más adelante se podía apreciar una naturaleza verde y frondosa, muy viva. El cielo y la nubes, completaban la experiencia. En la noche, eran los protagonistas, la Luna era pequeña pero las estrellas acaparaban el cielo. Ellas eran pequeñas otras muy brillantes y grandes, no sobraba espacio. Asomándome de la tienda de campaña podía ver la lámpara de queroseno en el centro, la tierra rojiza debajo y el verde un árbol justo a nosotros.
Así fue la noche y los días del safari. Subiré más fotos. Quiero describirles el atardecer.... por suerte ese día: bajaba el Sol y una jirafa paso a lo lejos...una combinación perfecta.
lov Afrika.
